jueves, 13 de septiembre de 2018

“Psicologia en el vestuario”: la obsesión por el tamaño

La intimidad del gimnasio es, por excelencia, el ámbito de la comparación, la autocrítica y la rivalidad. Un lugar donde se exponen las ganancias sexuales y se evidencia una realidad: “el macho siente amor por su pene”. ¿Nos metemos y vemos?



En el imaginario popular la representación del gimnasio incluye no solo la actividad física, sino también cierto juego narcisista. Y es en el vestuario donde aparecen algunas diferencias entre el comportamiento de los hombres y las mujeres.


Entre los varones la imagen del post gym incluye algunos estereotipos: el tímido que se oculta de los desinhibidos, los ególatras que se jactan de sus atributos y aquel que se hace el “macho” para no revelar sus miedos. Estas imágenes anticipadas que abundan en la mente de los hombres condicionan la conducta real. Bajo el pudor o la vanidad se observa el cuerpo del otro. Conducta automática, premeditada o espontánea, en todos los casos algo de la curiosidad se impone en la mirada. Y es inevitable la comparación, la crítica, y cierta jactancia cuando se gana en el tamaño.


Rituales bajo la ducha


En las duchas y en el vestuario, mientras se habla del efecto del ejercicio o se maldice por el partido perdido, los varones reproducen códigos de masculinidad que sirven al ritual de unión. La virilidad se nutre de esta interacción. Sin embargo, no todos los hombres encuentran en ella motivos para sentirse orgullosos de su género. Están aquellos que se obligan a reproducir o acordar acciones que no sienten (bromas, juegos de mano u opiniones) para recibir la aprobación del grupo. En el otro extremo están  los que se aíslan y hacen la suya, manteniendo su coherencia.

La máxima de que “todo chiste esconde alguna verdad” está más presente que nunca. Las bromas sobre el tamaño del pene o sobre el vigor sexual encubren preguntas que los hombres solo se animan a hacerse en la privacidad:

  • "¿Será tan importante el tamaño del pene?"

  • "Todos se jactan de su rendimiento… ¿Será verdad y yo soy un inseguro?"

  • "¿Por qué no puedo conquistar como otros lo hacen?"

  • "A veces no puedo sostener la erección, ¿será normal? "

  • "¿Tan importante es el físico para atraer al otro ?"

En el gimnasio se exponen las ganancias sexuales, pero poco se habla de las pérdidas.


Hasta el uso del Viagra ha sido naturalizado como un recurso válido para el éxito y no le resta puntos a quien lo usa. Anabolicos, suplementos, secretos bien guardados que se recomiendan con poca ropa y la carne a la vista. Todo sirve de refuerzo a las demandas narcisistas. La jactancia continúa siendo uno de los recursos para la competencia entre pares.

El significado real y simbólico del pene como centro de la virilidad es una pesada carga cultural para los hombres. Las exigencias centradas en el rendimiento, la fuerza o vigor sexual, la capacidad y el entrenamiento de habilidades de conquista y la competencia con su grupo de pares son todavía hoy, siglo XXI, condicionantes que dirigen las conductas de los varones.

Amor por el pene


El macho siente amor por su pene, es un objeto de alta valoración narcisista. Lo puede observar, tocar, manipular, acomodar como más le plazca. Es imposible no caer bajo su influjo, ya sea por cuestiones puramente fisiológicas o por mera jactancia. Hasta los hábitos instintivo-culturales, como el orinar de pie, permiten un contacto permanente, una relación íntima y cuidadosa que no aparece con otra parte del cuerpo.

En el Síndrome del pene pequeño, el macho sufre al pensar lo poco que podrá hacer con él, pero más sufre cada vez que toma contacto con su miembro y no registra la voluptuosidad que “debería” sentir. Es posible que aquel que esté acomplejado por el tamaño evite mostrarse desnudo frente a otros hombres. Y si lo hace, estará comparándolo con el de sus compañeros, como si el pene en flacidez diera una idea del tamaño real del pene erecto.

La mirada va más allá


Pero no todo es genital, los hombres también observan los cuerpos de los otros. Esta ampliación de la mirada del hombre sobre otro hombre (conducta más asociada con un comportamiento femenino) es un cambio cultural de las últimas décadas.

El cuerpo desnudo del otro se abre como una posibilidad de ser recorrido para admirarlo, para criticarlo o para ser comparado con el propio. Y poco a poco los comentarios también se extienden: “Qué bien que estás, ¿bajaste de peso?” “¿Estás sacando músculos?” “Tenés el cuerpo de un pendejo” o “Ya no tenés la panza de antes”.

 Las mujeres y el gym


El comportamiento de las damas en el gimnasio discurre por otros caminos, ya que el valor real y simbólico de la genitalidad no tiene la importancia que adquiere en los varones. La interacción comprende a todo el cuerpo y sirve para cotejar cuestiones asociadas con los cambios provocados por la edad y el cuidado personal. Las mujeres se comparan y se animan a hablar de las diferencias que los embarazos, el paso del tiempo, las dietas, la genética, el entrenamiento, o las cirugías imprimieron en sus cuerpos.

sábado, 18 de agosto de 2018

#Pendejero: Me gustan los chicos entre 18 y 25


Estoy muy preocupado. Tengo 44 años de edad y solo me he sentido atraído por personas mucho mas jóvenes que yo, entre 18 y 25, soy un pendejero viejo, robacunas o como quieras llamarle, no he podido tener una relación estable desde hace alrededor de 12 años, muy a menudo deseo poder sentir esa atracción por personas más contemporáneas a mí, porque creo que solo así podré tener una pareja madura y estable, algo que añoro. Lamentablemente no siento ninguna atracción por mis contemporáneos. Nota: soy homosexual asumido y conforme.


En términos técnicos, podría decirse que si una conducta es reforzada sucesivamente de forma apetitiva, esa conducta aumenta la probabilidad de expresarse. En palabras un poco más llanas, te digo que el ser humano es un animal de costumbres y de una manera un poco más extensa, aplicándolo a tu consulta, probablemente necesitas dar un paso adelante en tu propio desarrollo psico sexual.

Si bien los hombres jóvenes satisfacen un aspecto de tu necesidad, su corta edad, ese aire fresco que nos recuerda nuestra propia juventud, inexperiencia, y por tanto expectativas existenciales, les impiden satisfacer necesidades surgidas en vos y que probablemente también te resultan novedosas.

Te propongo que fijes tu atención en los aspectos de un hombre de tu edad o similar y que no pueden satisfacer hombres más jóvenes, pero no termines el encuentro a la primera oportunidad, deja que esas características que complementan tus recién nacidas necesidades las satisfagan.

Cuando hayas alcanzado una sensación de cercanía, de intercambio de ideas, intereses comunes, expectativas etc., estarás en disposición de volcar sobre una matriz decisional ventajas e inconvenientes.

La matriz resultará en algo parecido a lo siguiente:
Hombre joven me aporta xxxxxxx a corto, medio y largo plazo.
Hombre maduro, me aporta yyyyyy, a corto, medio y largo plazo.

La indecisión actual nace del hecho de no haber satisfecho aún estas nuevas necesidades nacidas en vos y que evidencian un paso adelante en tu desarrollo. Una vez que hayas obtenido tu propia satisfacción y que sepas lo que realmente queres del menú, en ese momento, será posible que tomes tus decisiones y en consecuencia seas vos quien realmente elijas.

Los errores mas comunes en las parejas gays

Es muy curioso: mientras los matrimonios heterosexuales disminuyen considerablemente, las parejas homosexuales ruegan y luchan por su derecho a casarse.

No obstante, mantener una relación duradera, que madure y perdure entre gays, es de tanto trabajo como cualquier otra. Al fin y al cabo, las relaciones se tratan de personas amando personas.

A continuación te menciono algunos de los errores más frecuentes que los chicos gay cometen al estar en pareja y que, si los analizas bien, pueden servir a mejorar cualquier tipo de relación amorosa sin hablar de preferencias. Son algo así como reglas de vida, no solo para tener una relación, sino para mantenerla.

El amor se alimenta a diario, se construye con dedicación, respeto y tiempo. Ante todo y como bien dicen, el amor se construye entre seres humanos completos, no entre dos mitades que se necesitan para sentirse completos.

Éstos son algunos errores comunes que veo más a menudo en consultorio...

  1. El amor se construye entre dos y se desarma entre tres...
    Si bien podemos querer vivir de una manera intensa y experimental, el error más grande que una pareja gay puede hacer es tener una relación abierta. Sí, ya sé que ahora están hasta de moda las poli relaciones —donde viven tres o más en relación— pero honestamente eso no todos lo logran. Cuando entras a una relación, debes estar consciente que eres suficiente para la otra persona y la otra persona suficiente para ti, que tienes todo para hacer que una relación funcione. Cuando sentimos que necesitamos más de lo que tenemos, entramos en peligro, ya que tú o tu pareja corren el riesgo de enamorarse de otra persona y provocar el fin de la relación. Dicen que para las parejas gay, los tríos quizás puedan ser la opción si es “diversión” lo que buscan, pero puede pasar lo mismo que con las relaciones abiertas. Este tipo de situaciones son probablemente la razón número uno por lo que las relaciones homosexuales no funcionan. A veces, cuando una relación no funciona es el momento de seguir adelante y no uses el pretexto de que una relación abierta podría hacer funcionar mejor las cosas.

  2. El amor no es necesidad, es plenitud... Es muy frecuente en las relaciones gay que el uno con el otro se adhieren, se compenetran, se asfixian demasiado rápido. Recuerda que incluso los gemelos tienen sus propias formas de ser independientes. Aunque no hay nada malo en amar de una manera fuerte, intensa, un hombre gay siempre tiene que aprender a tener su propia voz, su propia identidad y su propia vida. Si te preocupas demasiado por aferrarte a la otra persona, corres el riesgo de empujar a tu pareja bien lejos.

  3. Si discutes, que sea para fortalecer la relación... 
    Ninguna relación es perfecta y todos terminamos teniendo un desacuerdo tarde o temprano con nuestra pareja. Pero discutir sobre cualquier cosa o por todo puede resultar demasiado tóxico. Elije bien las batallas que deseas pelear. Discutir con tu pareja no tiene porqué ser un problema, siempre y cuando sepas aplicar la inteligencia emocional, es decir, el estado de madurez que las personas alcanzamos cuando somos lo suficientemente adultos para controlar nuestras emociones, frustraciones o enojos, y discutir amigablemente con nuestras parejas. Deja de usar excusas de lo “fuerte” e “independiente” que eres para ganar una pelea. Respeta a el espacio y las opiniones de cada quien. Cuando tu pareja no esté diciendo todo lo que tú deseabas oír, aprender a escuchar y entender su punto de vista. Después de todo, has elegido estar con él. No digas nada de lo que te puedas arrepentir más tarde. A veces las palabras duelen más que palos y piedras y decir cosas en el calor del momento puede resultar en la pérdida de alguien a quien realmente amas. Si no es importante, no discutas. No destruyas tu relación con palabras.

  4. Estar por amor, no por interés...Es muy frecuente, en las parejas gay, que alguien esté con alguien por comodidad, ya que es la fuente de donde toma dinero, recibe favores y demás. Si bien no hay ningún problema irse a vivir con tu novio o compartir una cuenta o el dinero, hay una línea muy fina entre compartir y tomar más de lo que te quieren dar. Evita una relación porque necesitas estabilidad y él es tu proveedor de seguridad. Aprende a trabajar por tu cuenta, obtener tus propias cosas. Porque, si al final se termina la relación, ¿qué harías si te toca estar en la calle porque todo le pertenece a él? Del mismo modo, toma en cuenta que algunos hombres pueden parecer sorprendentes al principio, pero fácilmente te puedes dar cuenta de que te están usando. Estar sólo no es malo es más malo, estar con alguien por puro interés y que a veces solo te usa, eso sí.

  5. Evita meterte en la boca del lobo...Si bien muchos pueden no estar de acuerdo, ir a una disco, o club con su pareja, es probablemente el error más común que un hombre gay puede hacer. Estos no son lugares a donde puedas pasar calidad de tiempo con tu pareja. Si bien puede parecer inocente y divertido, esos lugares involucran alcohol y un montón de chicos calientes (por lo general). Y si bien es posible decir que tus ojos son sólo para él, y los de él para ti, hay un montón de distracción y un montón de hombres que no tienen miedo de coquetear de una manera cínica contigo o con tu pareja. Algunos, casi todos, van a estos lugares buscando alguien a quien llevar a la cama. Por desgracia, en la comunidad gay hay personas que no respetan lo que tienes y si bien todo es cuestión de confianza, no creo que quieras complicarte por tener un hombre restregándose en frente del tuyo, ya sea a ti o a tu pareja. Una pequeña barra o un lugar más íntimo, es más conveniente.

  6. Estar con alguien que cambió tu vida y no tu estado civil de tu Facebook...Se ha puesto de moda gritar a los cuatro vientos en el estado de Facebook demostrarle a los demás que estás en una relación y muchos chicos toman la actitud que su pareja debe cambiar definitivamente el estado civil en FB para demostrar amor, pero esto puede perjudicarte más que funcionar a tu beneficio. Los porcentajes de parejas destruidas por Facebook crecen. ¿Por qué? Debido a que cuando pones en una relación con alguien, la gente quiere saber quién es este tipo. A algunos chicos no les importa que tengas novio, aunque te digas en una relación. Además, es posible que empiecen a molestarte cuando amigos repentinos o mutuos dejen insinuaciones o comentarios en el muro de tu novio, asumiendo que tú no te darás cuenta. Si bien cualquier persona asumiría que todo es cuestión de confianza, al igual que el club, antro o disco, algunos hombres simplemente no tienen ningún respeto o dignidad ya que son atraídos por lo que no pueden tener o simplemente harán cosas para fastidiarte, más en el ambiente gay. Así que a prepararse. A veces es mejor no poner un estado de la relación y sólo confía en tu pareja. Total una relación va más allá que lo que digan tus redes sociales.

  7. Nadie nos pertenece:
    Eres su novio, no su amo.
    El error más grande que un hombre gay puede hacer es pensar que puede y debe controlar su novio. Mientras que a una gran cantidad de parejas gay no les importa estar atados a una correa y eso les funciona, algunas personas sí necesitan espacio. Aquí es donde entra en juego la confianza realmente. Si sientes que no puedes confiar en tu novio, entonces no es para ti. Un buen novio se supone que debe dar seguridad. Muchos se enojan cuando salen con sus amigos y quieren controlarlo todo, hasta las contraseñas de las redes sociales, los correos electrónicos. Si usted no puede confiar en su novio, no se lo merece. Él se vale por sí solo y, te guste o no, estamos en el mundo real. Toma en cuenta que el mundo está lleno de personas diferentes, no todos están haciendo lo posible para conseguir un hombre. Aprende a confiar y vivir tu propia vida también. Algunas cosas que pueden hacer juntos y algunas aparte.

martes, 14 de agosto de 2018

Orientación e identidad sexual


Tengo 35 años, siempre he tenido relaciones heterosexuales y novias, pero también siempre me han atraído los chicos y me masturbaba pensando en ellos. Me decidí hace medio año a conocer gente gay, he tenido 4 relaciones sexuales con chicos, pero tampoco me han vuelto loco y no llego a excitarme del todo. El problema es que con chicas me esta pasando igual, no llego a excitarme del todo y tampoco estoy al 100%. En cambio soy capaz de masturbarme diariamente y tener plenas excitaciones sin problemas. Estoy desesperado, ya no se que me pasa, si soy Hetero, Bisexual o gay. Realmente estoy muy confundido.


Para contestarte voy a relatarte un experimento ya clásico en psicobiología. El neurotransmisor responsable del placer en el cerebro es la dopamina, concretamente en el núcleo acumbens. La cocaína funciona estrujando las neuronas dopaminérgicas del núcleo acumbens y produciendo en el sujeto la sensación de placer. Se aplicó cocaína a un grupo de ratas para medir sus niveles de dopamina por diálisis cerebral y el resultado fue sorprendente. Resultó que la rata generaba más dopamina en el momento anterior a recibir la inyección de cocaína.

¿Qué significa este experimento y cómo aplicarlo a tu consulta? Significa que la anticipación de la inyección generaba más placer que la inyección misma y, llevado a tu pregunta, significa que tus masturbaciones siempre resultarán más perfectas desde el punto de vista de tus expectativas que el contacto sexual propiamente dicho. Creo que sería conveniente que diferenciaras el placer debido a la masturbación del placer del contacto sexual. Son conductas diferentes, tienen significados diferentes y también diferentes consecuencias.

La masturbación está muy bien pero con el sexo conoces gente.

Suerte y un saludo.

martes, 31 de julio de 2018

Kamasutra gay, las poses sexuales más populares

El Kamasutra es un antiguo texto hindú, considerado el trabajo básico sobre el amor en la literatura sánscrita. Trata sobre el comportamiento sexual humano. El paso del tiempo, nos ha llevado a desarrollar diversas versiones. En la actualidad, incluso existen ediciones con ilustraciones fotográficas reales e incluso con vídeos eróticos educativos.

Kama significa "placer sexual" y sutra "hilo, frase corta". Fue creado por Vatsiaiana, un reconocido religioso y escritor de la India, situado cronológicamente en el periodo comprendido entre el 240 y el 550 d.C. El título completo de la obra es Vatsyayana kama sutra ("Los aforismos sobre la sexualidad, de Vatsiaiana").


El sexo gay también tiene su propio Kamasutra, pues el erotismo y los juegos sexuales es algo que está alcance de todas las parejas. Experimentar con diferentes posiciones que permitan disfrutar al máximo, potenciando los encuentros sexuales y aumentando la intensidad de los orgasmos.

Hacer el amor es el arte de jugar el uno con el otro, descubrir cuáles son los puntos más sensibles de la pareja con la finalidad de que sienta un gran placer.



Esta postura es similar a la del "perrito clásico", pero acostados. Para realizarla, el chico activo deberá balancearse durante la penetración, mientras que el pasivo deberá levantar un poco su cadera. Para garantizar la comodidad e incluso favorecer un placer más intenso, es recomendable colocar una almohada a la altura del vientre de la persona pasiva.
Esta postura se denomina "la cuchara", y se define como la más adecuada para los despertares o para tener un contacto más intenso. El chico pasivo debe acostarse de lado y abrir un poco las piernas. El chico activo se coloca detrás, mientras penetra, puede masturbar a su pareja garantizando el placer a ambos. 
"El perrito" es una postura clásica del Kamasutra, ideal para el sexo anal. El amante pasivo debe colocarse de rodillas y apoyar sus manos en el suelo, mientras el amante activo se colocará detrás de él. Esta posición garantiza una penetración profunda y placentera, que alterna con besos y masturbación.
"La profunda", como su nombre indica, es ideal para penetrar profundamente al chico pasivo, que recibirá un enorme placer permitiendo la estimulación completa del ano. Debe acostarse boca arriba y llevar sus piernas hacia su pecho. El chico activo se colocará de rodillas frente a él e iniciará la penetración. Permite besos, caricias y la estimulación del pene del amante pasivo.
"El espejo del placer" permite una buena penetración anal al tiempo que el amante pasivo puede subir las piernas y apoyarlas en los hombros de su pareja, mientras el activo lo masturba placenteramente. Destaca de esta posición el contacto cara a cara de la pareja.
"La sorpresa" es muy popular; parecida al perrito, permite una penetración muy placentera. El chico pasivo se inclina hacia delante y el chico activo se coloca de pie detrás de él. En esa postura comienza la penetración, a la vez que puede masturbar a su pareja.
Esta postura es genial para divertirse probando cosas nuevas. En este caso, el pasivo está arriba y es él quien marca el ritmo de la penetración, mientras que el chico activo se encarga de disfrutar plenamente del encuentro.
Otra postura que permite un contacto cara a cara y poder besar a tu pareja durante la relación sexual, es esta posición, en la que el placer de la penetración es muy intensa y el sexo muy placentero.
Una de las más placenteras y populares es "la fusión". El chico pasivo toma el control, marca el ritmo y disfruta plenamente de este encuentro. Sus manos libres permiten que se masturbe mientras es penetrado por su pareja.


martes, 3 de julio de 2018

El nombre del padre. Repitiendo nombres generación tras generación.


Nombre del padre (Nom-du-Père en francés), es un concepto introducido por Lacan considerando la noción freudiana del edipo. En sus indagaciones, Lacan devela a la función paterna como el soporte de la actividad simbólica de cada sujeto, la función paterna es "castradora" e instauradora de La Ley.


Para muchas familias poner el nombre de un familiar, del padre o abuelo es un honor y obedece a una tradición sobre todo para aquellas familias que actúan como clanes.
Entiende que la función paterna tiene como correlato a una suerte de significante (téngase en cuenta que la teoría lacaniana considera al inconsciente estructurado de un modo similar a un lenguaje) que se inscribiría inconscientemente, tal significante es el denominado Nombre del Padre. Tal significante substituye o metaforiza al deseo de la madre.



¿Y que pasa entonces si te llamás igual que tu padre, madre, hermano fallecido o llevas el nombre de un antepasado?

Quizás estés cargando con el peso de su vida sin saberlo. Pero, ¿de que se trata todo esto?

Una explicación tal vez sería que la carga que lleva un nombre, pueda ser explicado por la teoría de las constelaciones familiares. Está probado que en muchos casos esta actividad transgeneracional hace que uno en su vida esté afectado por muchas cosas que son propias de la vida de un abuelo, tatara, bi o chozno, es decir del dueño original del nombre; pariente que tal vez nunca hemos conocido.

En el inconsciente, por ejemplo, llevar el nombre del padre habla de la necesidad de integración al nuevo miembro a través de este acto, así como también una forma de recordar a quienes fueron o son importantes en nuestra vida. Es resignificar los blasones de una época de esplendor que hubo en el linaje, que no está directamente relacionado a la vida real de ese antepasado. O sea que ponerle el nombre de un antepasado a un recién nacido, trae consigo una serie de cargas y exigencias.

“Cuando bautizamos a un hijo debemos saber que junto con el nombre le pasamos una identidad, todos nuestros deseos aquellos que preexisten al niño aún antes de su concepción.



En 1989 y 1990 los registros civiles nacionales se vieron atiborrados por pedidos de padres que pedían ponerles a sus hijas el nombre de “Fiamma”, este era el nombre del personaje de Andrea Barbieri en la novela “La extraña dama”, exitosísima tira de T.V que emitía el canal 9 de Romay. Hoy con 27 años esas mujeres están totalmente descontextualizadas con el nombre en honor a… Algunas ni siquiera saben cual fue la original, copias de una exaltación perdida en el tiempo.


En 1989 y 1990 los registros civiles nacionales se vieron atiborrados por pedidos de padres que pedían ponerles a sus hijas el nombre “Fiamma”, este era el nombre del personaje de Andrea Barbieri en la novela “La extraña dama”[/caption]

Evitemos por tanto los nombres de los antepasados, de antiguos novios o novias, de personajes históricos o novelescos. Los nombres que recibimos son como contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y condicionan nuestra vida…”

¿Cuál es concretamente el efecto de repetir los nombres?


El psicoanalisis indica el peligro de este acto, ya que los nombres actúan como fotocopias y al ser repetido se devalúa y pierde fuerza. Además de mencionar que en la repetición está el riesgo de ser un “árbol que da frutos o bien plantas venenosas”. Esto es podemos superar al original o estar siempre a la sombra de AQUÉL.

Para entender mejor esta teoría hay que explicar que los nombres tienen una vibración o fuerza. Si ponemos el nombre de un hermano muerto a un bebé, estamos en realidad dejando en el recién nacido la carga de ser como aquel hermano. Más todo lo traumático de la muerte del primero, los duelos inconclusos o el recuerdo de aquél que es cada día resignificado.  Además si el nombre que ponemos tiene una historia de depresión sumamos esa carga a la nueva persona.

… Yo no manejo, -dice Jorge- Debe ser porque me pusieron el nombre del hermano de mi mamá que murió en un accidente unos meses antes de mi nacimiento… Cuando le digo a mi vieja que quiero aprender a manejar se pone muy nerviosa y me cambia de tema…


La elección del nombre para el bebé es algo que debe llegar a ambos padres de manera intuitiva; no ser repetido, sino darle la oportunidad de comenzar algo nuevo. Cada nueva vida es un comienzo.  Hay pautas de cómo mejorar esta situación para quienes ya están con este problema y sienten que están repitiendo la misma historia. Si el nombre que tenemos trae consigo una carga demasiado fuerte lo ideal es atreverse a cambiarlo, o bien, usar el segundo nombre. De esa manera, hacemos un corte y reducimos los riesgos de llevar con nosotros una carga o repetir la historia vivida por nuestros antepasados.


Borges  lo explicita mejor en su poema "Junin" :


                                         "Soy, pero también el otro, el muerto,


                                           el otro de mi sangre y de mi nombre;


miércoles, 13 de junio de 2018

Los gays y los roles sexuales en la pareja. ¿Existen?

Tengo 32 años y soy versátil, disfruto al máximo del sexo, trato de no limitarme y de probar cosas nuevas siempre, bien sean posiciones o técnicas, nunca he tenido problemas de desempeño sexual y por el contrario me ha ido excelente en todos los roles y situaciones sexuales... sin embargo desde hace 3 semanas estoy con alguien también de mi edad que ha sido siempre activo y que no cree poder siquiera probar nada más, está cerrado a que siquiera le toquen el área anal y hasta las nalgas.



Yo estoy muy satisfecho con nuestras relaciones, pues salvo por esa parte todo es perfecto. Tengo miedo de que se presenten situaciones frustrantes cuando yo quiera hacérselo y por supuesto él se niegue. El me comentó que en sus primeros años de actividad sexual (a los 18) nunca se le presentó la oportunidad y nunca probó ser estimulado analmente y menos penetrado, en sus últimas relaciones esto sí ha sido un problema pero dice que no sabe qué hacer pues siente que sólo le gusta eso.

Este tema surgió precisamente cuando en la cuarta oportunidad en que teníamos relaciones yo me adelanté a sus movimientos y quise acostarle boca abajo para tocarlo y besarlo y él se quitaba, luego perdió la erección con sólo la idea de que yo le fuese a tocar por detrás.

Superé el asunto y tuvimos relaciones como él quería, con sexo oral de ambos y él finalmente penetrándome. A mí me encanta él y su cuerpo y todo lo que me hace pero tengo el mismo miedo que me manifiesta él sobre la posibilidad de que yo termine buscando a alguien más para tener relaciones donde yo pueda ser activo. Mi consulta está dirigida a conocer qué tan firmes o invariables son estos tipos de roles sexuales y si hay alguna posibilidad de que gradualmente podamos ir experimentando porque me gustaría que aunque fuese 1 vez cada 20 o 30 yo pueda penetrarle en lugar de él a mí. Estoy realmente triste porque me encanta esta chico y estoy muy enamorado, además él es súper conmigo y estamos bastante ilusionados, no quisiera que esto nos dañara la relación. Como le decía, yo puedo bajar la frecuencia de mi rol activo en la relación sexual pero no que se elimine esa parte pues me gusta mucho también penetrar.

Yo siento por mi parte que me estaría anulando pues más allá de que disfruto mucho de ambas experiencias (penetrar y ser penetrado) siento como si él terminara siendo más hombre que yo y no exactamente desde el punto de vista de competencia sino de la desigualdad, que es algo que no me gusta en ningún área, creo firmemente en el equilibrio, dinámico pero balanceado al fin. Creo que puede ser algo de fijación de método, comodidad o temor a lo desconocido pero quisiera saber cómo actuar y si alguna terapia sexual o sicológica podría ayudarnos, quizá yo sea quien deba adaptarme, pero una vez que sé lo que se siente penetrar no quisiera anular esa parte de mi sexualidad, me da miedo y tristeza. Además, él es un hombre de quien puedo llegar a enamorarme completamente y a quien admiro mucho y sé que él siente igual y quisiera hacer las cosas correctamente.

Respuesta de Ale K

Desde las primeras respuestas en esta pagina he querido dejar claro que soy defensor a ultranza de la libertad, tanto es así que muchos modelos psicológicos que pretenden la adaptación a ultranza me resultan, no diré aversivos, pero sí un poco inquietantes porque tiende a confundirse la terapia con la manipulación mental. En mi modelo pretendo que cada uno sea lo que quiere ser y haga lo que quiera hacer siempre que no invada la libertad de otros. Te cuento por otro lado que tu inquietud aparece mucho en el consultorio, hay veces que la no adecuación con el otro en lo sexual termina determinando que tipo de pareja se llevará adelante o simplemente el final de la relación.
Dicho esto, la pregunta es: ¿Quiere realmente tu compañero cambiar? Porque si él es feliz tal cual, por lo que a mí respecta tal cual se quedará.

lunes, 4 de junio de 2018

Escepticismo terapéutico, los que no creen en la psicologia.

Por Ale K - El otro día me encontré en una situación en la cual una persona que conozco dijo “Yo la verdad es que no creo en la psicología”. En ese momento no le presté atención al comentario, no pensé que fuera una idea común, sin embargo, han pasado algunos días y me he estado dando cuenta de que muchas personas “no creen” en la psicología. Me gustaría que esta columna se trate de cómo no se puede “no creer” en la psicología, es una ciencia, en la cual se aplica el método científico en investigaciones relacionadas con el comportamiento humano.



En la vida cotidiana de los argentinos es normal acomodar los horarios para poder ir a una sesión de terapia e incluso, a veces, resulta extraño que una persona no haya recurrido nunca al diván en algún momento conflictivo de la vida.
Tiene sentido, ya que Argentina es el país que alberga el mayor número de psicólogos per cápita del mundo, con alrededor de 198 psicólogos por cada 100 mil habitantes, de los cuales se estima que el 46% se encuentran en Buenos Aires. Sin embargo, en lugar de recibir tratamientos cognitivos o conductuales, la gran mayoría de argentinos recurre únicamente al psicoanálisis.
Fundada por Sigmund Freud en el siglo XIX, la técnica de psicoanálisis hace uso de las fantasías, los sueños y la asociación libre para descubrir ideas reprimidas en el inconsciente y ayudar al paciente a obtener nuevos conocimientos sobre sus emociones y experiencias. ¿Por qué los porteños eligen este método para afrontar sus problemas?
Tal vez porque aunque el psicoanálisis era conocido en Buenos Aires desde la década de 1910, se experimentó un verdadero auge cultural cuando el gobierno de Juan Domingo Perón fue derrocado en 1955.

"Eso abrió un momento de rápida modernización cultural en Argentina. Hubo una gran recepción de todo lo proveniente de Europa. El psicoanálisis fue visto por muchos como una doctrina emancipadora".

La psicología es el estudio científico de la conducta y experiencias, de cómo los seres humanos sienten, piensan, aprenden y se conocen para adaptarse al entorno. Los primeros en escribir sobre psicología como tal fueron Platón y Aristóteles. Ellos se preguntaban cosas como: ¿Nacen personas con ciertas habilidades más desarrolladas que otras? o ¿Cómo es que el individuo llega a conocer el mundo que lo rodea?

Muchos filósofos han realizado importantes aportaciones a la psicología, desde Descartes con su propuesta para entender el funcionamiento de la mente, hasta los empiristas británicos Hobbes y Locke que resaltan la importancia de los sentidos al momento de adquirir conocimiento. Y sí, las aportaciones teóricas son importantes al momento de desarrollar una ciencia, pero yo les dije que además se realizaban investigaciones basadas en el método científico.

Pues en efecto, el primer laboratorio de psicología experimental fue fundado en 1879 (relativamente reciente) en la ciudad de Leipzig, Alemania por un fisiólogo con el nombre de Wilhelm Wundt. Otro psicólogo, Johannes Müller, trataba de relacionar la experiencia sensorial con las actividades del sistema nervioso (¿cool, no?).


"Si hablás de psicoanálisis en Buenos Aires hoy, en realidad estás hablando del psicoanálisis francés de Lacan. Las élites intelectuales argentinas siempre fueron muy receptivas de todo lo que proviene de Francia"



Lo vemos en la arquitectura de principios del siglo pasado, a esa fiebre por los palacios majestuosos que se ven en Buenos Aires, le correspondía la intelectual. "La obsesión por la cultura francesa es un fenómeno amplio a lo largo de América Latina, excepto que aquí entre los porteños hay una mayor población de clase media con acceso a estos artefactos culturales".

Yo me eduqué en la UBA freudiana de fines de los '80, con el tiempo las cosas cambiaron y hoy impera Lacan, no obtante vale recordar que los últimos académicos son aquellos que aportaron al cuidado de los enfermos mentales, de aquí viene el más famoso, Sigmund Freud, padre del psicoanálisis (¿la teoría que dice que a los 6 años quieres matar a tu papá porque estas enamorado de tu mamá?, parece duro, pero el lo sostenía).

La gran aportación de Freud fue su método de investigación y tratamiento porque éste le permitió a otros individuos como Skinner (padre del conductismo) o Ellis (padre de la terapia TREC) abrirse paso para proponer distintos métodos según las necesidades del cliente o enfermo.

Aunque algunos psicoanalistas son caros, hay un montón de opciones de bajo costo disponibles, con sesiones de terapia a partir 150 pesos, como el centro II y también estamos los que tenemos aranceles accesibles segun la realidad de cada paciente.
"No está necesariamente asociado con la enfermedad, pero sí con la buena salud. Está pensado como algo que casi todo el mundo debería hacer. Para muchas personas, es un proceso de auto-conocimiento y maduración".

¿De que se habla en terapia?


"El predominio del psicoanálisis en Argentina es tal, que es perfectamente aceptable organizar reuniones de trabajo en torno a una cita de terapia",  Algunos pacientes tienden a hablar de "problemas comunes y cotidianos", como peleas y discusiones diarias, ansiedades, problemas con sus padres, los niños o el trabajo, la salida del clóset, HIV y serodiscordancia, descontento y problemática laboral, la grieta, fobias sociales, soledad.

Hay veces que puede ser muy beneficioso tomarse un tiempo para hablar de las preocupaciones personales.

jueves, 10 de mayo de 2018

Tabúes masculinos | Dime de qué presumes y te diré de qué careces

[avatar user="AleK" align="right" link="http://www.dambiente.com/author/alek/" target="_blank"]Ale[/avatar]Bastó que se difundiera el fragmento de un supuesto chat privado que hacía referencia al interés por el sexo anal de un varón heterosexual o que viéramos hace pocos días a un conocido periodista político jugando y disfrutando su analizad con un dildo en un vídeo viral, para que las redes sociales se encendieran en una arcaica y violenta defensa de cierta visión de la sexualidad masculina.



Una defensa que, expresada a través de memes, burlas e insultos llanos y directos, condenaban la posibilidad de disfrutar de prácticas que se asumen excluidas de la esfera del macho.

Representaciones de lo varonil
Gran parte de lo que despierta el deseo tiene que ver con las imágenes y representaciones que circulan en los medios masivos de comunicación. En cuanto a los varones, el espectro va de "el metrosexual musculoso" al dadbod ("papá sexy con pancita"), o el nerd como Paul Rust (el protagonista de la serie Love). "Ser sexy es una construcción de la sociedad de consumo (...) Cine, revistas, TV y ahora Internet siguen interviniendo en la construcción de ese imaginario. Estamos presionados a parecernos a la explosión de imágenes"


La escena de histeria virtual protagonizada por un tuitero promedio ante la mera mención de un vibrador para uso masculino, lleva a preguntarse acerca de qué tan grande es la distancia que existe entre lo que los varones que se reconocen como heterosexuales dicen que hacen en la cama, y lo que realmente sucede en esas sábanas.

Generalmente, los hombres cuentan una cosa, pero luego en su vida íntima eso no siempre es así, algo dicho por esos mismos hombres cuando acuden a la intimidad de la consulta.

Muchos hombres descubren, generalmente a partir de mujeres o travestis, que cuando prueban la penetración o el juego anal les gusta. Lo hacen con un poco de inhibición aunque con mayor deseo. Pero este disfrute sexual por vías no tradicionales les genera temor", el peso cultural que tiene el temor de ser visto como un "trolo". Cuando quien está en la cama es una travesti, la relación se da de igual a igual, y ambos saben que la relación se termina ahí. Lo que se ve mucho en el consultorio es que las señoritas travestis, se transforman en “señoritas maestras” que le enseñan al “macho alfa” todo sobre estimulación de la próstata. Algo que tal vez no se permiten con la pareja o la propia esposa y madre de sus hijos. Cuando se les pregunta, reconocen el factor cultural y de miedo.



Si dicen que les gusta o que los seduce, puedan verse fuera de los conceptos aceptados por nuestra sociedad como permitidos, considerados no promiscuos, lo que puede llevarlos a sentirse avergonzados, ridiculizados, siendo tomados como homosexuales no declarados". De ahí a la exclusión puede haber un muy corto trecho.

Mitos de la sexualidad masculina
" Ser un buen amante no reside en la anatomía y sí en el aprendizaje, la sutileza, el buen gusto y el interés por el otro", afirma el sexólogo argentino Juan Carlos Kusnetzoff, en una nota publicada en Clarín, en donde demuele otros mitos, como el que dice que un hombre "de verdad" nunca falla a la hora de satisfacer a una mujer. O a un hombre, claro. "El hombre adulto normal suele tener una insuficiencia eréctil cada 5 o 6 intentos de coito. Quien dice que nunca ha fallado, miente". Otro mito: que la potencia sexual disminuye luego de los 40.


Es cierto que hay muchas cosas que no se cuentan por prejuicio. Vivimos en una sociedad muy machista y hay muchas cosas que no están bien vistas desde lo masculino. Los varones sienten la exigencia, el mandato, de dar una imagen de hombre, masculina, de macho, frente a sus amigos, y por sostener esa imagen no cuentan lo que realmente les gusta o desean. Hacerlo tal vez implique dar lugar a facetas más identificadas con lo afeminado que lo que permite el estereotipo machista. En consulta se ve que de 10 hombres 2 hablan de sexo real con sus amigos. Los demás presumen o no hablan.

En todo caso, basta recorrer cualquier sexshop porteño para dar con una amplia variedad de juguetes sexuales de uso tanto femenino como masculino. Pero es significativo que ese tipo de artefactos suelan estar escondidos, ocultos a la mirada pública. En parte, porque hacen a cuestiones de la intimidad. Pero también hay una parte que tiene que ver con que, de explicitarse, dejaría al descubierto ciertas prácticas que no se condicen con la imagen del varón que el machismo promueve. El conocida pagina de Nosotros y los baños, abundan los relatos de señores casados que tienen sexo en teteras, en Palermo con travestis o en saunas, donde no se sacan la alianza de bodas “porque garpa”.

Ningún varón va a hacer mención alguna en una consulta a que en una relación incluye el uso de juguetes sexuales, si tiene delante a alguien en quien no confía, una mujer u otro varón que no se reconozca abiertamente gay. En mi caso muchos dicen que con analistas anteriores no se atrevian a hablar pero el hecho de tener delante a alguien que no se esconde, lo anima a hablar.

Todavía da mucho pudor al varón heterosexual abrir esa posibilidad de poder jugar, de incluir dentro de la pareja juguetes. Y el resultado es que habitualmente el hombre no manifiesta ni desarrolla sus fantasías por miedos que no son reales.



Ese mismo temor a explorar la sexualidad en el "macho" es el que muchas veces levanta una pared ante las sensaciones que su propio cuerpo le devuelve.



Un paciente cuenta asombrado que se creía con inclinaciones gays porque repentinamente empezó a gozar con el roce de sus tetillas, pero como culturalmente para él esa zona era eminentemente femenina se las había vedado. Vedarse esas posibles fuentes de goce es ignorar —y por extensión, desperdiciar— las potencialidades erógenas que ofrece el cuerpo del varón. Entender que el hombre puede tener sensibilidad, y que puede ser en zonas eróticas semejantes a la mujer —como ser pezones y mamas— es aceptar que el cuerpo es maravilloso y rico en cuanto a posibilidades para el goce.

Pero el problema es que la falta de educación sexual hoy hace que vivir ciertas cosas que se salen de la norma, se exhiban como groseras, perversas, transgresivas o prohibidas. Y todo eso lleva a que los varones desconozcan su cuerpo. Por el contrario, aceptar que hay cosas que no encasillan ni etiquetan, y tomar una actitud desafiante hacia el descubrimiento, abre nuevos parámetros".

En el consultorio


El "deber ser" en lo que refiere a la vida sexual del varón llega en muchos casos a generar una distancia poco saludable —usando el término saludable en sentido estricto— que lo separa del médico al que acude por problemas como la disfunción eréctil.

Cuando del interrogatorio surgen dudas acerca del origen orgánico de alguna disfunción y llegan al terapeuta, muchos de estos pacientes manifiestan al sexólogo sus inclinaciones sexuales, las mismas que callaron antes porque les avergüenza contarlas frente al médico vestido de guardapolvo.

Por ejemplo, el fetichismo, pacientes que sólo pueden erectar o eyacular frente a objetos que les disparen una gran excitación, como zapatos femeninos de taco alto, vestirse con ropas femeninas, jugueteos perianales o anales que ellos no se animan a contar ni a pedir a sus parejas.

El hecho de ocultar y no compartir aquello que realmente lo estimula sexualmente, tiene como consecuencia a que el hombre muchas veces pierde interés en las relaciones sexuales. Incluso se puede llegar a la falta de excitación durante las mismas, lo que a menudo desemboca en problemas de disfunción eréctil, problemas que no tienen una raíz biológica. Más bien, esas disfunciones se originan en la ausencia de una estimulación real, obtenida durante el encuentro sexual, si pudiesen cumplir con sus fantasías sexuales libremente no estarían en un consultorio pensando que con la ayuda médica de fármacos van a poder lograr ese nivel de excitación a veces reprimido por su formación, educación y tabúes.

martes, 6 de marzo de 2018

Celos en red y ambivalencia afectiva


Tengo 19 años, soy gay, mi pareja tiene 30 años y peleamos mucho porque soy muy celoso y me gusta saber en que anda todo el día... "Parezco Laura Miller pidiendo que me mande la ubicación..."
Hay veces que él me lo cuenta y me hace daño y me siento mal. La relación ha cambiado mucho, ya no somos tan tiernos como al principio; no soporto que esté con su telefono viendo la cantidad de grupos a los que pertenece o que navegue por facebook. A veces mi pareja me dice cosas de sus relaciones pasadas, de porque se terminó hartando y me siento mal, me pongo muy celoso. ¿Qué hago? algunas personas me dicen que es mejor terminar pero es la primera vez que me enamoro y mi pareja para mi lo es todo pero tengo miedo que él se esté aburriendo de mi. Él dice que soy muy débil y que para qué pregunto el pasado de él si no soy lo suficientemente maduro para aguantarlo. ¿Qué hago? Cada vez que peleamos él me dice y me recuerda cuantas peleas hemos tenido por lo mismo.



[avatar user="AleK" align="right"]Ale K[/avatar]Las cosas han cambiado, las redes llevan la punta y gracias a las nuevas tecnologías es inevitable hablar de uno de los temas inevitables para muchos en las sesiones de hoy en día: los celos en la red.



¿Qué son los celos?


Para saber quién es el enemigo hay que conocerlo primero.


La definición de celos: temor a una situación real o imaginaria de pérdida de algo apreciado, valioso para nosotros; puede ser atención, admiración, cariño, exclusividad sexual o emocional, que amenaza el vínculestablecido con la persona .

https://youtu.be/wBXx1pPXjds

Partiendo de esta premisa principal, se comprende que los celos, son una emoción humana que da inseguridad en la persona, y que a su vez esta inseguridad es una mezcla de enojo, tristeza, ansiedad, dolor , abandono, decepción, entre otras.

Está claro que puedes saber a ciencia cierta quiénes son sus amigos y dónde salió anoche con sólo un click pero creo que vale más la pena vivir en paz. Por lo tanto, si no quieres formar parte de ese círculo vicioso en pareja, te comparto estos tips:

1-Ponete en su lugar


Si quieres que tu relación de pareja sea sana y duradera, tanto en la vida real como en la red, tenes que tener clara una cosa: no le hagas a tu pareja lo que no te gustaría que te hicieran a ti.

Las redes sociales fácilmente pueden propiciar conflictos debido a malas interpretaciones, pero no solo tuyas, ¡también de los demás! Todo el mundo puede ver que tu chico le puso “me gusta” a la foto de ese chico del que no te fías y viceversa, por tanto, ¡los celos aumentan!

De esta forma, entrarás en el llamado efecto rebote y tu relación se verá en situación de peligro. Una de cada cinco parejas se divorcia por este problema. Así que, ¡no es un tema para tomárselo a broma!

Sé comprensivo (dialoga con tu pareja lo que te puede hacer daño) y recuerda que ¡echar las cosas en cara no es una opción!

¡Valórate!


Que si el varonil, atractivo y soltero compañero de trabajo, el galán de clases en su escuela y hasta aquel hermoso flaco de ese verano en la playa… Reconócelo, ¡los tienes a todas fichados y no te crean confianza! Aquí los celos no los crea él, el problema es sólo tuyo.

La mayoría de los celos vienen de una baja autoestima y meterte en el perfil de esos chicos no te ayudará en absoluto. Lo primero y principal es decir “¡aquí estoy yo!” y olvidarte de comparaciones.

2 -No borres a tu ex de las redes sociales


¿Notas que sus actualizaciones han aumentado desde que lo dejaste y cada plan que hace es más divertido? ¿Te entran unas ganas locas de eliminarlo para no saber nada de él?

¿Te digo algo? Esa no es una solución ya que tarde o temprano le pedirás a tu amigos visitar su perfil y, asimilar toda la información de golpe no viene nada bien. ¡¡Miles de pacientes lo repiten en consultorio!! 

Además, un estudio de la Brunel University de Londres afirma que no borrar a tu ex de las redes sociales supone experimentar una mejor etapa post-ruptura, relacionada con tu crecimiento personal.

3 – Aprovecha tu tiempo


En la actualidad, no podemos saber cuántas horas estamos expuestos a Internet, ¡va con nosotros a todas partes! Parece que si no estás en Twitter o Facebook, no existes, pero no es así.

Existen otras muchas actividades que puedes realizar en tu tiempo libre como son: LEER un buen libro (¡¡de papel, todavía los hacen!!), dar un paseo, inscribirte y asistir al gimnasio, ver una buena película o ponerte a cocinar, esto no solo mantendrá tu mente ocupada, sino que te ayudará de manera personal a vivir mejor.

La importancia de los celos radica en que al final estos hablan más de ti, que de la otra persona. Hay que cuidar que no crezcan y deriven en situaciones que se salgan de nuestro control; como el acoso, el aislamiento social y familiar y en el peor de los casos: la violencia y/o la muerte.

Si necesitas ayuda para el manejo y control de los celos, no dudes en acudir a un experto profesional , y comenzar cuanto antes el tratamiento.

“Nadie nos pertenece, ni su alma, ni su cuerpo”. desde 1853, todos nacemos libres



En esta ocasión , te dejo una pequeña tarea, una serie de preguntas para que evalúes tu relación de pareja. Espero tus respuestas en los comentarios, recuerda dar like al artículo, seguirme en mis redes sociales y compartir si el contenido es de tu agrado, nos leemos la siguiente semana:

  1. ¿Has tenido problemas de pareja por el uso de redes sociales?

  2. ¿Has husmeado en los nuevos contactos de Facebook de tu chico?

  3. ¿Abres los “me gusta” que tiene en una foto para ver a quién le gusta?

  4. ¿Has discutido con tu pareja por tener como amigo a tu ex?

“Psicologia en el vestuario”: la obsesión por el tamaño

La intimidad del gimnasio es, por excelencia, el ámbito de la comparación, la autocrítica y la rivalidad. Un lugar donde se exponen las gan...