miércoles, 28 de marzo de 2012

Amor se escribe con Facebook

catsHablamos de “amor” hoy deberíamos sumar otras palabras claves tales como “relaciones, amigos, seguidores, contactos… “.

Es que las redes sociales parecen haber llegado, en algunos casos, para estar enredados (EN-RED-DADOS) con el afuera y tener mayor posibilidad de encuentros e intercambio de fotos e información.

Bendita sea la tecnología que llega para aproximarnos y abrirnos a un mundo inmediato e ilimitado. Confundido parece andar el hombre (y la mujer, claro) que dejan todo en manos de lo que el mundo virtual les pueda facilitar. No es una crítica, sólo una mirada.

Hacemos lo que podemos y tomamos lo que encontramos a cada paso, sobre todo cuando creemos que eso puede facilitarnos encuentro de lo que estemos buscando. ¿Qué buscamos?
Facebook parece haber aparecido como “el hada madrina” de muchos “Cenicientas/os modernos” que están solos; ya sea porque no se animan a exponerse o porque desde hace tiempo no encuentran la horma de su zapato.

Las redes sociales parecen haber llegado, en algunos casos, para estar enredados con el afuera.
Si bien en el amor ya no es tiempo de cuentos de hadas ni parece dar resultado sostener viejos mandatos, podemos correr el riesgo de quedarnos solos y atrapados en las redes sociales.

Hoy, cuando las relaciones, que para muchos son efímeras y descartables; y, para otros, mucho más prácticas, relajadas y auténticas que en viejos tiempos, Facebook gana adeptos en lo que podría llegar a pensarse como un “club de amigos” o “una agencia de matrimonio virtual”, donde todo puede llegar a suceder (o quedar en el intento).

Insisto, bienvenido el Facebook que haya permitido el encuentro de huellas y zapatos perdidos al sonar el gong de la medianoche. Parece tan difícil vincularse en estos tiempos y tan necesario intentarlo que todo vale cuando resulta satisfactorio y saludable. ¿Nos alcanza con sumar contactos, recibir mensajes, chatear o acumular ideas y promesas en el muro?

¿No estaremos “contactados sin contacto”? ¿Le tendremos miedo al fracaso por el exceso de exigencias e ideales que nos proponemos a la hora de encontrar amigos u otro tipo de amor? ¿En materia de relaciones, qué lugar ocupan hoy, para cada uno de nosotros, las redes sociales: son una moda, un hobby, una comodidad… ? ¿una llave que abre o que encierra… ?

Insisto, es sólo una mirada. Tampoco me gustaría que nadie levante el dedo para que nos diga cómo tenemos que hacer para establecer vínculos, relaciones, amigos, seguidores, contactos..

Nos quedamos en que solo estamos “sintiendo” o también estamos “haciendo” algo?

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