viernes, 13 de abril de 2012

Como pagar la tarjeta de crédito y no morir en el intento.

Según expertos en economía, y que suponemos saben del tema, vienen hablando de un aumento alarmante de compras con dichas tarjetas.

Ya sabemos lo peligroso que es el uso de las mismas, pero en esta oportunidad hablaremos de los problemas que puede tener el consumidor para pagar el perverso resumen. Puesto que cuando las usamos, no abrimos la billetera ni vemos desaparecer los billetes de $ 100,00 y olvidamos que a fin de mes llega él: el resumen.

Los consumidores vuelven a tener la posibilidad de compras gracias a las tarjetas de crédito, y porque la compra en cuotas con ellas es más rápida y menos problemática que pedir un crédito común en una financiera o un banco más la necesidad de presentar un recibo de sueldo, cuando muchos consumidores no trabajan en relación de dependencia ni pueden demostrar sus ingresos.

De ahí que el consumidor encuentre la solución mágica realizando sus compras en cuotas con tarjetas de crédito, y estas son uno de los principales mecanismos para que el consumidor se endeude.
Ya pocos son los consumidores que no las poseen. Llegan a sus manos casi sin solicitarlas, con solo abrir una cuenta de ahorro en un banco este se la ofrece sin mayores exigencias.
Tantas facilidades para tenerlas crean consumidores que después no saben como pagar sus deudas.

El consumidor habitualmente no registra el gasto en su mente hasta que recibe el resumen y ve una cuota a pagar que supera su sueldo o el monto que tenía previsto para pagarla. Ahí está la trampita: EL CONSUMIDOR DECIDE EFECTUAR EL PAGO MINIMO. Y esta misma situación se repite al mes siguiente cuando no le alcanza el dinero y realiza nuevamente el pago mínimo.

El resumen mensual de las tarjetas llega al consumidor con dos posibilidades de pago (en realidad, tres pero esa tercera no figura en el resumen). Leyendo dicho resumen vemos que en él figura el último pago realizado, luego los importes de las compras realizadas y al final los recargos por intereses, punitorios si los hubiera y demás gastos. Luego de ese detalle aparece el saldo actual a pagar y a debajo el pago mínimo.

¿Qué ocurre cuando el consumidor efectúa SIEMPRE el pago mínimo? la deuda aumenta. Y termina preguntándose ¿porqué pago todos los meses y siempre debo lo mismo o más? Es simple: cuando el consumidor se limita a realizar el pago mínimo señalado en el resumen aumenta el monto del total adeudado a causa de los intereses y también por los costos adicionales relativos a la financiación. Veamos un ejemplo:

• Una persona con una deuda de $2.000,oo que decide realizar siempre un pago mínimo de $ 200,00 (más un 3% de tasa de interés efectiva mensual y otros gastos) deberá efectuar 14 pagos de $ 200,00 y uno de $ 107,00 para poder liquidar totalmente su deuda. Terminará pagando $ 2.907,00.

• La mejor alternativa es pagar en término.

• La tercera opción que no figura en el resumen es pagar un monto intermedio entre la cuota mensual y el pago mínimo. Digamos que si el monto mínimo es $ 50,00 pagando $ 100,00 se logrará achicar la deuda e intereses a pagar.

No existe forma lógica ni milagrosa de no endeudarse. Solo se logra:

• con mucho autocontrol

• determinando un monto a gastar por mes con la tarjeta y cumplirlo. Haciendo esto se podrá pagar la cuota mensual sin verse obligado a pagar el monto mínimo.

• consultar bien cual es el importe de la cuota del crédito y si esta limita el presupuesto piénselo antes de firmar, esa firma es el dinero que no se toma de la billetera. Piénselo así… firma igual a dinero.

• recuerde que cuando no paga en fecha o viene cancelando el mínimo se convierte, para el banco, en crédito de riesgo y se protegen con altas tasas de interés.

• no esperar el día de cierre de la tarjeta para vaciar el supermercado en el changuito “… total pago el otro mes…” Con suerte no surgirá una emergencia y debamos usar la tarjeta sí o sí.

• Es básico en la economía doméstica no gastar más de lo que se gana.

La compra a crédito no es un pecado capital, todo lo contrario, hoy en la Argentina es para muchos la única formar de poder comprar algo importante.

Lo fundamental es tener muy claro qué se va a comprar, cual es la cuota en pesos y entonces asegurarse que esa “pequeña deuda” no perjudicará el presupuesto familiar. Y si se necesitan dos artefactos para la casa lo más conveniente es comprar uno y al terminar de pagarlo comprar el otro.

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